Viernes
por la noche, el cielo obscurece y las calles comienzan a llenarse de
luces artificiales.
La ciudad de México no duerme. Algunos comercios
cierran sus puertas mientras otros establecimientos las abren de par
en par, impacientes por recibir a todos aquellos que han tenido una
semana estresante y están deseosos por liberarse de esa rutina.
Esa típica frase comienza a tomar
vida: “Vámonos de antro,
hoy es viernes social”. Antro, esa denominación que se le da hoy
en día al lugar en el cual los jóvenes suelen socializar y
divertirse.
El tema de los
antros es de gran
importancia para la sociedad. De todos los centros de diversión,
existen tres tipos de establecimientos importantes para entretenerse
y pasar un rato agradable con los amigos: el cine, los centros
comerciales y los antros. Estos últimos se encuentran en la cúspide.
Generación tras generación han
existido lugares en los cuales la juventud pueda expresarse y
desinhibirse, convivir con personas afines a ellos. En los años 60
existían los llamados Salones
de baile, en los 70
Cabarets y Burdeles, en las
décadas 80 y 90 discotecas,
y fue en el 2000 cuando
comenzó a utilizarse el concepto de antros.
En la Ley de Establecimientos
Mercantiles del Distrito Federal, en el artículo segundo fracción
XVI define a los establecimientos mercantiles como: local ubicado en
un inmueble donde una persona física moral desarrolla actividades
relativas a la intermediación, compraventa, arrendamiento,
distribución de bienes o prestación de servicios, con fines de
lucro.
No todo es tan maravilloso como
aparenta. En la historia de los antros han existido tragedias que han
marcado su historia y dan pauta para evolucionar. Recordemos aquel
suceso que cambio esa noche de luces y brillos en una calor
torturante lleno de alaridos de miedo y dolor.
En aquel incendio que sufrió la
renombrada discoteca “Lobohombo”
murieron alrededor de 20
personas y 30 resultaron heridas. Este incidente provocó que se
diera más importancia a las medidas de seguridad en cada uno de
estos sitios. Se buscaba que estos lugares tuvieran mayor número de
salidas de emergencia y extintores.
Se han escuchado noticias
desagradables relacionadas con este tipo de clubs nocturnos en las
cuales hacen operativos los cuerpos policiacos, con la finalidad de
comprobar que todo se encuentre bajo control. Pero lejos de tomarse
como algo preventivo y seguro para los civiles que se encuentran
divirtiendo, se toman como amenaza para ellos y para los dueños de
este tipo de lugares.
Un hecho reciente de tragedias en
antros es el sonado caso del jugador paraguayo de las Águilas
del América, Salvador
Cabañas, quien sufrió un atentado el pasado 25 de enero, en el
reconocido antro llamado “Barbar”.
Tal incidente sucedió fuera del horario establecido por la Ley de
Establecimientos Mercantiles del Distrito Federal, lo cual causo un
gran impacto en ella y por esa razón decidieron reunirse diputados y
cenadores para tratar ese problema y darle solución.
Un dato curioso es que tanto en la
tragedia de “Lobohombo”
y el “Bar bar”,
los dueños de dichos establecimientos tienen una estrecha relación
con lo sucedido. En el primero, resulta que el dueño tenía otros
tres establecimientos similares y logró darse a la fuga, además de
conseguir un amparo que le protegía de cualquier intento de
aprensión.
En el segundo, se sabe que el dueño
del “Bar bar”
tenía negocios con Televisa; y a ésta le era bastante incomodo
tener que compartir algunas de sus ganancias. Por lo cual se tiene la
hipótesis de que lo sucedido fue provocado para que la reputación
del empresario se ensuciara.
La propuesta principal de la asamblea
de la Ley de Establecimientos Mercantiles fue la de reducir el
horario de salida de los antros, que en lugar de ser a las 5 de la
mañana fuera a las 3:00 am, y que media hora antes dejen de vender
bebidas alcohólicas. Esto provocó que dueños de este tipo de
establecimientos y trabajadores realizaran una marcha en contra a
esta propuesta, pues les causaría daños a su bolsillo
y generaría recorte de
personal.
Es notorio que este tipo de asambleas
surgen para reformar la ley surgen después de un accidente
lamentable. Y lo peor de eso es que dejan de lado cosas
verdaderamente importantes. El uso del alcoholímetro ha ayudado a
disminuir los accidentes, y el cerrar estos establecimientos más
temprano provoca que tomen menos. Pero ¿qué hay de la venta las
bebidas adulteradas y la inseguridad que existe?
La delincuencia que vive el país hoy
en día ha roto esquemas, y no es algo que se diga con orgullo. Uno
de los problemas más comunes son los asaltos que sufren las personas
cuando salen de los antros. Esto se debe, además de la inseguridad,
al consumo excesivo de alcohol. Además muchas veces no es alcohol
puro lo que consumen los clientes, porque se han dado casos en los
cuales las bebidas son adulteradas y provocan daños físicos severos
en los consumidores.
La venta y el consumo de drogas en
este tipo de lugares es algo que se ha vuelto común y, aunque es
ilegal, no se hace mucho por evitar que pase. Es común estar en un
sitio de estos y notar que algunos jóvenes se drogan y que incluso
ahí es donde pueden conseguir la droga.
El alcohol y el tabaco son productos
nocivos y se relacionan con adicciones. Es por eso razón que parece
ridículo que en establecimientos de diversión como los antros
prohíban fumar. En casi todos se ve a la gente amontonada en una
pequeña terraza fumando y soportando el frio de la madrugada. Cuando
el alcohol puede ser igual o más dañino para la salud. Si una
persona quiere alejarse de eso seguramente preferiría tomarse un
café o ir al cine en lugar de un antro.
Aunque los antros no sean el mejor
lugar para socializar, ni para distraerse es el lugar más asediado
por los jóvenes en la actualidad. El mayor anhelo de los que están
a punto de cumplir su mayoría de edad. Por esa razón, sería
conveniente que los diputados y senadores pusieran mayor énfasis en
los problemas que rodean a este ambiente, tomando en cuenta
propuestas de los mismos consumidores para así evitar desgracias y
permitir una convivencia saludable y segura, en la medida de las
posibilidades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario